Las diferencias entre una piel seca y una deshidratada

Las diferencias entre una piel seca y una deshidratada

Puede que lleves toda la vida pensando que la piel seca y la piel deshidratada es lo mismo. Esta semana queremos resolver todas las dudas que puedas tener y explicarte por qué no es lo mismo una piel seca que una piel deshidratada.

¿Qué es una piel deshidratada?

Una piel deshidratada es una condición de la piel, es decir, algo puntual. Existen circunstancias por las que nuestra piel puede deshidratarse. Por ejemplo, ahora en invierno con el frío, las calefacciones o los cambios bruscos de temperatura hacen que nuestra piel pierda el balance adecuado de agua.  Es por eso que una piel mixta o grasa puede ser también una piel deshidratada. Cuando hablamos de los tipos de piel, nos basamos en el nivel de lípidos y no en el de agua. Por eso es por lo que una piel grasa o mixta necesita hidratación y puede estar deshidratada. De hecho, muchas pieles mixtas tienden a deshidratarse por buscar sin descanso unos productos astringentes que bajen el nivel de agua y también el de aceites.

¿Y la piel seca?

La piel seca es un tipo de piel, en concreto, aquella que tiene una falta de lípidos. A diferencia de la piel deshidratada se trata de un estado continuo y no algo puntual.

¿Cómo reconocer una piel seca y una piel deshidratada?

Una forma de reconocer la piel deshidratada es presionando suavemente la zona de las mejillas hacia arriba, si se crean unas pequeñas arruguitas, la piel está pidiendo agua. Otra forma de saberlo es añadiendo a nuestra rutina de cuidado facial sérums hidratantes o una mascarilla hidratante efecto flash, si nuestro rostro se ve mejor y menos tirante después de usarlo, la razón es que teníamos la piel deshidratada. Sin embargo, si aún aplicando estos tratamientos que aportan agua a corto plazo no vemos mejoría, entonces estamos ante una piel seca.

¿Por qué es importante saber si tenemos la piel deshidratada o seca?

Es esencial saber qué tipo de piel tenemos y, en concreto, diferenciar si tenemos la piel seca o deshidratada. La razón es que, como te hemos explicado, no es lo mismo y, por tanto, su tratamiento tampoco va a ser igual. 

Imagínate que tienes la piel mixta-grasa y que tienes la piel deshidratada. La solución ideal para esto sería aplicar un sérum hidratante o una mascarilla que nos aporte agua a la piel.

Sin embargo, si tenemos la piel seca el tratamiento será una rutina de cuidado facial específica para este tipo de piel. 

Dejar una respuesta

* Nombre:
* E-mail: (No publicado)
   Website: URLhttp://)
* Comentario
Código